13 noviembre 2010

UN SUEÑO

Ayer soñé...soñé que no estaba, y todo a mi alrededor era silencio, calma, paz, soñé que mi alma no era tan mía y soñé que nada me decía el espejo.

¿Dónde? ¿Dónde la luz se enciende?... El foco de la noche es una luna mortecina y silente de rayos amarillos.

Luces débiles, imaginarias lámparas celestes me ofrecen sus pupilas ciegas, extasiadas mirándose una a otra discerniendo porqué la oscuridad es tan oscura como la soledad o quizá un poco menos.

Y tu, muda nube de besos escotados, tu de las largas piernas y las sonrisas falsas, tu al alcance de mi mano, tan, tan a lo lejos y tan al roce de mis dedos fugitivos. Y tu, de minutos de deseo y horas de culpa, derrites el hielo de mi corazón con tu mirada, perfumas con tu nombre mis pupilas y con tu desnudez bendices hasta el aire que te toca. Tu cadera desnuda, delirio de mis manos, primavera siniestra donde mueren las mariposas de mis besos y ese adiós de mirada extraña, el que nunca dijiste, el que mas dolió, el definitivo.

Ayer me dormí llorando lagrimas doradas y plateadas del alma mas perdida de este mundo de hadas y castillos, de duendes y hechizos, de oscuridad y muerte, de paz y de silencio...soñé que vivíamos en un lugar llamado realidad, soñé que no teníamos alas ni éramos púrpuras, azules, amarillos. Soñé que nuestros besos no brillaban en los oscuridad, soñé que tenias algo llamado pasado, y soñé que un día tu capricho o el mío, o el de Dios o el del diablo te traían a mi vida y tus mortales ojos se clavaban en los míos. Tu cortante beso se hundía en mi cuello y yo moría de latidos desesperanzados, de frió en las cobijas, de caricias rotas, de esperanzas muertas...moría.

Moría como la canción de nuestros besos, tu, llorabas, yo también. Lloraba de ayer y de mañana, lloraba de ganas e impotencia, lloraba de recorrer tu cuerpo con mi cabello y trazarte consignas con las pestañas.

Besaba, besaba tus años, tus desesperaciones, tus amores, tus inocencias y tus maldades.

Ayer soñé que me quedaba muy quieta cuando tu te ibas y de tanto llorar mi corazón se volvía un caudal y mi cielo se estrechaba hasta rozar tu piel, soñé que mi conciencia ardía hasta las cenizas y mi mano, solo mi mano se salvaba de los vástagos de la muerte para incubar poemas aburridos antes de nacer.


Soñé que no existía que de tanto extrañarte me volvía una piedra mas, un respiro, un punto en el infinito, una ciega estrella que iluminaba tus ojos redondos mientras desabotonabas tus amarras y desnudabas tus suspiros.

¡Ah!, que silencioso vació. Que infinita paz, que vasto eco de ausencias. Que oscuridad sin fin de poemas, que quietud de tus muslos llenando mi sueño.






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*Imagen: Hada dormida /Autor: Teresita Angel

22 octubre 2010

LA CALLE DEL DESEO

¿Que no vivias ahí donde
la calle del deseo desembocaba?

¡Quién tuviera en tu cama de dos plantas
la locura de ser de tus pecados
el pecado que mas cometieras!

¡Quién bebiera del pliegue de tus labios,
quién se alimentara en tus caderas!




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20 septiembre 2010

PLEGARIA V

Señor...
Me diste un corazón, esa es mi ruina
y no fue un corazón sencillo y puro:
Me diste uno con pasión y espina,
feroz y frágil, tierno, cruel, desnudo...

Porque así lo quisiste o por descuido
no le hiciste en el mundo un compañero
y a caso también fuera por olvido
le ha quedado en el centro un agujero

Por donde se filtraron soledades
miserias y tristezas y se escapan
la fe y la vida y este mal de males
al que llaman amor...¡ Tonta palabra!

¡Oh! Dios, mi corazón desventurado
con el llanto se ha ido endureciendo
mas se que por haberlo regalado
arderá eternamente en el infierno
ya el deseo y el dolor lo han calcinado
y hecho cenizas seguirá latiendo.

26 julio 2010

ADIOS MUÑECA (A AZUANY )

Adiós muñeca, hoy mi corazón
llora despacio por volverte a ver
mas es inútil, dice la razón
que por un tiempo ya no puede ser.

Adiós muñeca el cielo de cristal
lloró toda la noche tu partida,
la luz de la mañana te hallará
en medio de las rosas aún dormida.

Yo entiendo que la vida seguirá
mas no sé lo que haré sin ti a mi lado,
me duele que el camino por andar
no pueda caminarlo de tu mano.

Muñeca, yo que todo te lo di
lamento haberte dado tan poquito
y del amor tan grande que sentí
partiste hacia otro amor más infinito.

Muñeca, te llevas en tu andar
los sueños que quedaron por soñarse,
las risas que ya no sonreirán,
los besos que ya no podrán besarte.

Adiós, se que un día te encontraré
y al fin podré decirte tantas cosas;
hasta ese día sólo pensaré
que aún estás dormida entre las rosas.

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Larisa Perez Ojeda
Derechos Reservados

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16 junio 2010

GRACIAS

Porque cuando me viste

no pudiste evitar enamorarte,

porque fuiste

desde entonces un mago

el que abría las puertas

y hacía que las cosas sucedieran.





Porque cantabas

aun cuando no entendía

tu idioma extraño

y tomaste

mis diminutas manos en tus manos.





Porque eres el guardián

de mis anhelos

y el ángel custodio de mis sueños.





Porque cuando necesité

me dejaste libre,

me enseñaste que puedo equivocarme

y cuando he caido estás de pie

ayudándome siempre a levantarme.





Porque cuando te busco

has estado en tu sitio,

porque cuando en las noches tengo miedo

todavia te llamo

y desaparecen los demonios.





Porque tienes el poder

de resolverlo todo.





Porque bajo tu sombra

aprendí que el amor es generoso.

Porque cuando me viste

dejaste de ser tuyo y fuiste mío.





Porque para amarme

no buscaste razones en la vida:

Te ha bastado saber que eres mi padre,

te ha bastado saber que soy tu hija.







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20 mayo 2010

¿PORQUE DEJASTE?

¿Porqué dejaste al tiempo que robara
los nidos de los pájaros de tu alma,
el columpio en el árbol de manzanas
sembrado en el edén de tu mirada,

Las gotas de ternura en tus pestañas,
los pétalos carmín de tu deseo,
el amable rumor de tus palabras,
el pudor y la prisa de tus besos?

¿Porqué dejaste entrar a la rutina,
maullar a los gatos de los celos
y ladrar a los perros de la duda?

¿Porqué nuestro amor se fue a la ruina
y en todos los rincones de mi cuerpo
no queda rastro de tu piel desnuda?



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03 mayo 2010

MUERTO

Estoy muerta, tan muerta, y a pesar de mi misma
aunque yo no lo quiera aún me encuentro tan viva
tocaste el corazón con un dedo de fuego
y su luz me cegó y sus llamas me hirieron.


Las ruinas de mi vida marchita y desolada,
la furiosa tormenta de todos mis anhelos,
las espinas, las zarzas, los abismos secretos,
todo ha sido inundado adentro de mi alma.


Me he quedado desnuda de todos mis pecados
pura como la hierba que cubre la pradera
descalza en la arena camino sin tus labios
en que pueda treparse mi piel de enredadera.


Mis ojos son profundos lagos a media noche
de verse tan tranquilos y oscuros y serenos
no imaginas adentro las fieras que se esconden
ni el peligro mortal de sumergirse en ellos.


Hoy las fieras dormidas en el lago tranquilo
te han dejado pasar pues no están al acecho
fue un terremoto cruel tu paso fugitivo
de tan fuerte que siento que me ha roto los huesos.


Estoy muerta, lo se, he llegado al infierno;
aquí nadie me importa, aquí nadie me espera,
he renunciado a todo lo que era malo y bueno
y desnuda en la playa me he tirado en la arena.



Asoleo mi alma de inmensas soledades
con el sol del perdón y del futuro incierto
en silencio la playa, a solas con la tarde
sin amor y sin odio, solo sé que ya he muerto.

* * *

DE MI SOLEADA SOLEDAD

Aburrimiento mudo, solitario, minucioso tic-tac rondan mis pensamientos intangibles. El pulso de la urbe, la z...